Tarta de Queso


Después de haber estado en Nueva York este verano, y de haber visitado algunos de los lugares estrella, donde según las guías se sirve la mejor “cheese cake” de la Gran Manzana, he llegado a una interesante conclusión. La mejor tarta de queso, se hace aquí.

Y es una receta del bar “La Viña” de Donosti. Varias veces he tenido la oportunidad de visitarlos y degustar una de las innumerables raciones que sirven a diario. Muchos día, este bar es realmente una factoría de tartas de queso.

Su receta, debo reconocer que no la conozco, pero sí que he probado con alguna de las que circulan por la red. La que traigo hoy es la que más se aproxima, yo diría que es igual, y es realmente deliciosa. Raro es el que la prueba alguna vez en casa, y no me pida la receta.

No necesita vinilla ni otros aditivos. El puro sabor del queso los huevos y la nata, con el ligero caramelizado del azúcar en el horno, la hace única.

Y además la elaboración es muy sencilla: una mezcla de sus ingredientes, y correcto punto del horno.



Ingredientes:

1 Kg de queso de untar natural.
5 huevos
350 gr. de azúcar
500 ml. de nata líquida (35% de materia grasa)
1 cucharada sopera de harina

Elaboración:

Comenzamos batiendo los huevos con el azúcar, hasta que estén ligeramente blanqueados.
Añadimos la nata y seguimos batiendo
Añadimos la cucharada de harina a la mezcla anterior, por último, el queso, asegurando que se mezcle bien, y la mezcla sea homogénea.

Para el horno, he utilizado un molde desmontable de 24 x 6,5 cm. Suelen ser las medidas estándar de los moldes clásicos de bizcocho.

Se forra el molde con papel de horno, lo que nos permitirá desmoldar la tarta con facilidad, y añadimos la mezcla anterior al molde








Se introduce en el horno a 210 grados centígrados

El tiempo de horno puede variar entre 45 minutos y una hora. A a partid de los 40 minutos conviene comprobar con una aguja, si ésta sale seca. Es muy importante retirarlo a tiempo, justo cuando ha cuajado. Para que no salga seco.



Una vez templado, desmoldar y servir

Por último, he incluido también una versión en molde individual. La mezcla es la misma, pero el tiempo de horno es menor. A practicar…






Champiñón Silvestre con huevo poché




El otoño nos sigue ofreciendo buenas temperaturas, incluso al final de Octubre. Esto permite que, en combinación con algo de lluvia, las setas y hongos aparezcan con generosidad. El sabor de las setas silvestres recoge los aromas de la naturaleza como ningún otro producto. Como muestra, en el plato de hoy, he utilizado champiñones silvestres (agaricus campestris). El sabor de esta seta nada tiene que ver con el champiñón cultivado. Se sabor es más intenso, se nota más la presencia de la tierra y de las plantas aromáticas.


La recogida de setas silvestres es, sin duda, cada vez más popular. Nunca hay que descuidar la seguridad, nunca recoger setas si no se conocen. No hay fórmulas mágicas. Sólo la experiencia.

Pero si se conoce o vienen de una fuente garantizada, desde luego, se disfrutan de verdad.

No está de más advertirlo. En internet hay un montón de información.

La propuesta de hoy es muy simple, con el objetivo de resaltar el  sabor de los champiñones, por lo que los cocinaremos, simplemente salteados, y acompañados de un huevo poché, que aporta suavidad y textura al plato.

Ingredientes (para 4 personas):

Medio kg de champiñones silvestres (Agaricus Campestris)
Cuatro huevos de corral
Un diente de ajo
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Cebollino para decorar el plato.

Elaboración:

Champiñones

Limpiamos los champiñones con un pincel de cocina, tratando de eliminar cualquier resto de tierra y pequeñas hierbas.
Si fuera necesario, se puede terminar de limpiar con un trapo húmedo.
Cortamos los champiñones en dados de un cm. aproximadamente
Picamos el ajo y lo freímos en dos cucharadas de aceite, hasta que esté ligeramente dorado.
Añadir los champiñones y saltear durante unos cinco minutos.
Si el champiñón está muy seco, puede ser necesario añadir un chorrito de agua, para evitar que se quemen.

Huevo poché

Ponemos a hervir una cazuela con agua abundante
Para cada huevo:
En un bol, extendemos un trozo de plástico de cocina untado con aceite de oliva
Echamos el huevo sobre el plástico, y añadimos una pizca de sal
Hacemos un paquetito, y atamos arriba con una cuerda.
Ponemos el huevo en el agua hirviendo y lo dejamos 4 minutos (el tiempo es muy preciso)
Sacamos el huevo del agua y lo dejamos sobre una cuchara sopera.
Cortamos el paquetito, por la parte de arriba, y desprendemos el plástico con mucho cuidado


Presentación

Colocamos los champiñones salteados en el centro del plato
Depositamos el huevo poché en un lado
Decoramos con el cebollino
Por último, damos un corte al huevo, para que se desprenda la yema.

Es un plato simple y que da muy buenos resultados. También puede funcionar con champiñón cultivado.

Sigamos disfrutando de los placeres gastronómicos del Otoño!!